Sábado, 08 de julio de 2006
Traducido por Acivilizados, acivilizados.atspace.com
1. JIHAD
Cuando dos quedan para cenar o batirse un tercero aparece – un tertium qiud , parásito, testigo, profeta, fugado . [ver M. Serres, Hermes]
Hace cinco años todavía era posible ocupar una tercera posición en el mundo, no una negativa, ni tampoco algún tipo de astucia, sino un reino fuera de la dialéctica – incluso un espacio de retirada; -- la desaparición como deseo de poder.
Pero ahora únicamente existe un mundo – triunfante “fin de la Historia”, fin del insoportable dolor de la imaginación – un apoteosis del Darwinismo Social cibernético. El dinero se decreta a si mismo una ley natural, y demanda absoluta libertad, completamente espiritualizado, alimentado de su cuerpo exterior (la mera producción), circulando alrededor del infinito e instantáneamente en una numeroesfera gnostica por encima de la tierra, el dinero a solas definirá la consciencia. El siglo XX acabo hace cinco años; este es el milenio. Donde no hay ninguna segunda posición, no hay ninguna oposición, no puede ya haber tercera, ya no la hay. Pero la elección se mantiene – Ya sea aceptándonos como los “últimos humanos”, o aceptándonos como la oposición. ( ya sea automonotonia – o autonomía.) Todas las posiciones de retirada deben ser reconsideradas desde un punto de vista basado en nuevas demandas estratégicas. De cierta manera estamos implicados. Como los ideólogos de los viejos tiempos dirían, nuestra situación es “objetivamente pre-revolucionaria” de nuevo. Mas allá de la Zona Autónoma Temporal , mas allá de la insurrección, esta la revolución necesaria – la “jihad”.
2. UNIFORMIDAD
El dinero del siglo veintiuno es un caos – mientras que la ideología del siglo veinte era simplemente una entropía, ambos pensamientos burgueses y pensamientos anti-burgueses proponían un mundo único – unificado en la consciencia por la ciencia – pero el dinero por si solo actualmente alcanza ese mundo.
El dinero no es migratorio, los nómadas se mueven de lugar a lugar mientras que el dinero se desplaza de tiempo en tiempo, arrasando el espacio. El dinero no es un rizoma sino un caos, una interdimensionalidad, inorgánica pero reproductiva [infinita bifurcación regresiva] – la sexualidad de la muerte.
“El capital”, pues, debe ser considerado como un “atractor extraño”. Quizás las matemáticas profundas de este dinero (“fuera de control”) pueden haber sido trazadas en webs esotéricas como Swift, la internet privada para bancos y instituciones arbitrarias, donde un trillón de dolares por día se remueve a si mismo en el ciberespacio (y menos del 5% de si mismo refiere a la actual producción).
El mundo único puede tratar con “caos”, pero reduce toda la verdadera complejidad a uniformidad y separación. La consciencia en si misma “entra dentro de la representación”; experiencia vivida la cual demanda presencia debe ser negada para que no intente constituir otro mundo mas allá del cautiverio. En un cielo de la imaginería de ese tipo persiste únicamente la post-vida de la pantalla, la puerta de las estrellas gnostica, el vaso de la despersonificación. Infinitamente lo mismo dentro de una infinidad de envoltorios; infinitamente conectados pero infinitamente solos. Inmensurable identidad de deseo, inmensurable distancia de realización.
3. ADMINISTRACION DE LOS DESEOS
El mundo único no puede empaquetar el placer por si solo, únicamente puede hacerlo con su imagen; maligno hermeticismo, un tipo de baraka al revés, el evento precursor o terminal del deseo. La “espiritualidad del deseo” descansa precisamente en una presencia que no puede ser representada sin desaparecer; -- inexpresiva, insustituible, posiblemente única en esa “economía del regalo” que siempre existe (o es siempre re-inventada) mas allá de la ortodoxia y parálisis del cambio. El deseo es definido aquí como movimiento a lo largo de una trayectoria – no como un picor con el que el dinero pueda acabar.
La teoría radical ha desarrollado recientemente una problemática del deseo basada en la percepción de que el Capital esta concernido respecto al deseo y es capaz de satisfacerlo. El deseo es por lo tanto egoísta y reaccionario. Pero Benjamín ya mostró que lo que concernía al Capital era precisamente no satisfacer el deseo (por ejemplo proveer deseo) sino exacerbar anhelo a lo largo del dispositivo de la “traza utópica” (los juegos de manos metafísicos de la comodidad, por parafrasear a Marx). Decir que el capital libera el deseo es una absurdez semántica basado en un “error de traducción”; -- El Capital se libera a sí mismo esclavizando el deseo. Fourier reivindicaba que las doce pasiones – sin reprimir – constituía las únicas bases posibles para la armonía social. Nosotros podemos no seguir su numerología, pero podemos recogemos ciertos de sus flujos.
Contra el hermetismo negativo del mundo único y su farsa carnalidad, la oposición propone una gnosis propia, una dialógica de la presencia. El placer de superar la representación del placer – una especie de golpe de piedra, sin censura, sin administración de la imagen, sino al contrario – la liberación de la imaginación frente al imperio de la imagen, de su despótica omnipresencia y singularidad. La imagen por si solo es insípida, como una pera o tomate bioindustrial – como la civilización en si misma, nuestra “sociedad de la seguridad”, nuestra cultura de la simple supervivencia. La nuestra es en parte un conflicto contra el oído colonial y la mirada imperial, por el olor, el tacto, el gusto – y por el “tercer ojo”.
Si el deseo ha desaparecido en su representación, debe ser rescatado, Silencio y secretismo son requeridos, incluso una veladura en la imagen – un re-encantamiento de lo prohibido. Unicamente un eros que marcha al escape de la prisión de la banalidad de la imagen (aquí, consciencia apenas materia) puede armonizar con la estética de la jihad; ya sea expresada de forma convencional o no o sus actos parezcan prácticamente irrelevantes.
La sexualidad en si misma puede ser considerada enteogénica -- como las “plantas sagradas”, puede proveer no solo estructuras cognitivas sino también contenido imaginario. El “festival” para nosotros es por lo menos una “broma seria” [una vieja definición de alquimia] si no llega al grado de necesidad ritual. La “Iluminación” es también un principio material corporal – y nuestro secreto es que nuestro proyecto no necesita ser construido exclusivamente en la nada de Nietzsche.
4. SOMBRA VERDE
Lo salvaje defiende esta profunda irreductibilidad del deseo. La eliminación de lo no-humano invoca la eliminación de lo humano; la cultura únicamente puede ser definida en relación con lo que no es, aquí en lo mas profundo yace el paganismo; en el Islam, el verde es un color heráldico porque “el agua, el verde y una cara bonita” (como el profeta dijo) son privilegiadas ontológicamente en experiencia – y son de hecho las bases del rechazo esotérico a la uniformidad y la separación – lo divino como diferencia, innata e inmediata – no únicamente en “La Naturaleza” sino incluso en un jardín o ciudad como una cristalización orgánica espontánea del deseo de la vida por si mismo. Quizás todo lo “verdaderamente” salvaje ha desaparecido en una administración cartomántica de deseos – después de todo, el mundo único no conoce
Ningún mundo más – pero si así fuera, entonces su espectro captura
ese mundo. Pero puede ser reclamado; puede ser restaurado.
Si la naturaleza es des-naturalizada en la mirada del asesino museológico de la mediación y si “todo” es mediado (incluso “la percepción sensorial directa”), ¿como podemos hablar de restauración o de “inmediación”? Primero, porque (hablando de otra manera) no todo ha entrado “dentro de la representación”. La afirmación del mundo único de su unicidad es por supuesto falsa -- persiste por definición un exterior para cualquier espacio dentro de la representación; no por mencionar un límite difuso alrededor de todos los bordes, un área de ambigüedad. La unicidad se representa a si misma como invulnerable – pero su debilidad es revelada precisamente en el momento que nuestra percepción no es reflejada en la experiencia vivida; se muestra a si misma deslocalizada, hueca, aburrida, misera – este momento puede constituir el “ desgarramiento del velo” que permitirá un vislumbramiento del futuro, o al menos de nuestro deseos para el futuro.
Segundo; podemos hablar aquí de restauración porque no toda representación referida o producida dentro del recinto de la unicidad puede ser considerada al servicio de la represión. El lenguaje en si mismo es capturado por (a veces des-intencionadamente) poetas de su propia superación, por los subversivos, la “erupción de lo maravilloso”.
La vida parece conspirar en este extraradio, por el que incluso la representación finalmente escapa a la representación.
5. DINERO
El verde esta hecho para simbolizar la maldita fertilidad del dinero, su fecundidad contra-natura – la alquimia de la expropiación, el infinito peso de la mirada masónica y privilegiada. Transcendiendo su propia textualidad se convierte en pura representación; desde el mas remoto comienzo, desde las primeras fichas de arcilla a las monedas de electrum, el dinero era nada excepto deuda, nada excepto ausencia.
El dinero “en si mismo” mantiene cierta inocencia como simple medio de cambio -- “pobre” dinero, se podría decir, despojado de interés en pura circulación. A este nivel el dinero debe jugar su papel incluso en la Zona Temporalmente Autónoma; en relación a la jihad sin embargo el dinero aparece y debe ser considerado como un signo del Capital, como la medida de la expropiación y la base mística de la separación.
Y conforme el dinero transciende su textualidad virtualmente, con cada agitacion de su eter; -- “pobre” dinero da paso a dinero “puro”, se obtienen intereses de cada transacción. ¿Quien se beneficia?
La maquinaria global nunca caerá repentinamente en las manos de las masas insurgentes, ni su único ojo pasará a la gente (como uno de los tres destinos ciegos); no habrá transición, tranquila o abrupta, entre el Capitalismo y alguna utopía económica, algún tipo de salvación milagrosa para las consciencias unificadas de los post-racionalistas iluminados y la cultura universal ( con esquinas cómodas para excéntricos supervivientes y dicha turística) – ninguna Social Democracia tomando el control en nombre de la gente, el “poder del dinero” (como los antiguos agricultores decían) no esta en el poder de una elite (ya sea conspiratoria o sociológica) – si no que la elite esta en el poder del dinero, como los humanos contratados-lacayos de alguna identidad con inteligencia artificial de ciencia ficción en el ciberespacio. El poder del dinero es la maquinaria global -- únicamente puede ser desmantelado, no heredado. ¿Aparecerá algún tipo de límite teórico en la numeroesfera que explote la burbuja por si sola? ¿Se dirige el Capitalismo a la última ronda y crisis final de todas las crisis, o encontrará una vía para soportar e incluso aprovechar cualquier “limite de crecimiento” o perturbación caótica dentro de su atmósfera sofocante? [Permanece conectado.] En cualquier caso (por evocar a Gustav Landauer) no hay “inevitabilidad histórica” acerca de una revolución re-nacida en cada momento de triunfante cierre de la dialéctica del Capital.
[De cierta manera el Capitalismo parece volverse “inevitable” desde la invención de la escasez – los primeros momentos de la expropiación. ¿Pero donde precisamente se sitúa este momento? La agricultura es una crisis prolongada – pero algunas sociedades tribales horticultoras se mantienen firmemente anti-autoritarias y orientadas al regalo como los mas puros de los cazadores/recolectores. Los antiguos estados jerárquicos (Sumeria, Egipto, la China Shang, etc...) e incluso el feudalismo todavía mantienen economías de reciprocidad y redistribución; -- el Mercado, como “predijeron” las Economías Clásicas simplemente no apareció (ver Karl Polyani). Aun es mas, cualquier despunte se encuentra con omnipresente resistencia (como Clastres había predicho): -- la separación y la expropiación nunca permanecen sin contestación, y por consiguiente nunca aparecen en su forma absoluta. No existe de hecho ninguna ley natural de la circulación y el cambio, ninguna fatalidad histórica, ninguna atomicidad predestinada de lo social, y ningún mundo unificado de la representación. El Capitalismo existe – pero no está solo; la revolución es su otro lado. Y viceversa.]
Nunca hay un momento correcto para declararse a uno mismo en estado de revuelta. Heréticos perennes, ya hemos tomado nuestras decisiones – y como en alguna encarnación anterior, o en algún tiempo mítico fuera del tiempo, como si todo se repensara a si mismo con nosotros o sin nosotros, y el rechazo fuera un tipo de tibia pre-muerte, una resignación en la morbosidad. Para nosotros no hay retorno a la inocencia en el éxtasis de 600 canales, algunos de los cuales mencionan la llamada “Caída del Imperio Romano” o incluso el Neolítico joven. Los primeros despuntes de la separación en las primeras formas de dinero y de Estado colman para nosotros una tradición de ahora hace unos 10.000 años – últimamente no preocupa si “esto es la crisis” o no. Todavía podemos elegir.
6. ASALTO A LA PANTALLA
Los medios de la uniformidad y la separación representan al mundo único en su forma mas religiosa – La estructuración de lo social en imágenes. La simple consciencia de este proceso no puede superarlo – la oposición debe tomar también una forma religiosa a través de un re-encantamiento de la contra-imaginería; se puede hablar de una racionalismo de lo maravilloso. El único camino para evadir la reacción (y por consiguiente subsumirla dentro de la imagen) parece descansar en la “sacralización” de nuestra lucha contra la uniformidad y separación; -- únicamente el error puede inducirnos a aceptar el termino “Romanticismo” como critica (o alabanza) de nuestra propuesta.
Hace cinco años los medios de unificación y separación alcanzaban la misma libertad y autonomía que los medios del dinero. Por consiguiente su énfasis cambió de la simple supresión a la realización y a la amalgama “interdisciplinar” rompedora-de-limites de todos los modos de representación (de la educación a los anuncios) en una única catástrofe “polisémica” de la forma: -- el cuerpo desplomado ante la pantalla, toda corporeidad reducida a oscuridad que solo recibe forma a través de la luz del pleroma gnóstico, ese reino de transcendencia del que los cuerpos son exiliados; -- El cielo de cristal.
El viejo Dualismo ha implosionado en una topología totalizadora definida por la geosofía gnoseográfica del dinero y su menos-que-una dimensionalidad. El “espejo de la producción” ha sido supercedido por una completa transparencia, el vértigo del terror. Tierra, trabajo, naturaleza, el ser en si mismo, la vida en si misma, e incluso la muerte puede ser re-inventada como las bases del intercambio – todo es dinero.
[Nota: No hace falta decir que estas generalizaciones no conciernen a la realidad, mas bien lo hacen a la ideología del Capital global (la ideología de la construcción “post-ideológica”) -- los pronunciamientos intoxicados de una “economía de la información” -- la charada de la “des-regulación” (¿como puede hablar uno de revolución cuando el Capital ya ha roto todas las reglas?) Por supuesto el Capital no ha transcendido realmente a la producción, simplemente la ha resituado – en algún lugar cerca del reino de la administración de cementerios o de la eliminación de residuos. El Capital quiere éxtasis, no Taylorismo; aspira a la pureza, a la descorporizacion.]
La mediación estática finalmente bloquea la expresión de raíz, como por ejemplo en las prótesis biotecnológicas o la indiferenciación entre cuerpo y pantalla. Fingidas nupcias entre Eros y Thanatos: -- Encierro terminal.
La “mas grande jihad” esta por supuesto dirigida contra el ser separado – contra la sofocación del verdadero ser que debe expresar “su majestuosidad”, su mas profundo significado. Pero la “pequeña jihad” no es menos vital o menos imbebida con baraka: -- el asalto a la pantalla.
7. LA MORAL DE LA VIOLENCIA
Cualquier reaparición paradójica de la moral empezara naturalmente en las ruinas de la ortodoxia – y no nada mas duradero que las tiendas negras de los beduinos de Ibn Khaldun. y sin embargo la jihad (conflicto) mas tarde o temprano se dirige de nuevo (via ta'wil o exégesis hermética) a la shariah o ley. Pero la shariah también significa camino, o vía – es la “carretera abierta” del errante sin destino. Los valores afloran de la imaginación, por ejemplo del movimiento. “Donde los dioses se han detenido” -- esto es lo real. pero los dioses se mueven: se mueven, como luz sobre el agua en las Odas de Pindar.
El atentado no es inmoral, es simplemente imposible. El mensaje del “terrorismo” es que allí no hay allí; únicamente el basurero-histórico cibergnóstico de puro vacío y angustia – responsabilidad limitada como principio cósmico. Uno puede considerar una moral (quizás sea incluso una “moral imaginaria”) de la violencia contra las ideas e instituciones – pero el lenguaje esta falto de términos para dicha acepción y por consiguiente condena la militancia a una indistinción del foco, incluso a un déficit de atención. En cualquier caso, no es simplemente una cuestión sobre el “estado espiritual” de cada uno sino una auto-reestructuración de la cognición – no un estado sino una “estación” en términos Sufis. Tomando una frase prestada del Ismaelismo, esta es nuestra versión de la Da'wa al Qadimi o la Propaganda Antigua – vieja porque nunca floreció completamente.
8. FIN DE SIECLE
No hay futuro para el concepto de utopía. “Esperanza contra Esperanza”; no hay ninguna elección real involucrada. A modo de juicio moral si lo prefieres: intolerancia contra lo que se opone a la jihad – pero no más dandinismo, no mas frágiles y elaboradas construcciones del ser.
Lo diferente como identidad constituye tanto un modo de expresión como un modo de autoafirmación; en ello existe un tao de este proceso, un ordenamiento espontáneo mas que una mirada imperialista cartesiana. Cuando se relacione este modo de expresión con la cultura (el “auto-generado” aspecto de lo social), una de dos, o crea una resonancia amplificadora con “La Naturaleza” y por consiguiente es capaz de cambiar el mundo consensuado o quizás sea esta una simple estupidez criminal.
Aquí de nuevo la “simple consciencia” apenas preocupa; por lo tanto emerge para nosotros un énfasis en los estados no-ordinarios que superan la dicotomía de la auto-intelección auto-reflectiva en la atención concentrada y en la “habilidad”. El autocierre de lo estético o soledad mental rechaza el hecho de que cualquier placer es una expansión, que la reciprocidad es expansión no-predadora. Si la revuelta como expresión responde a la uniformidad y la separación simultáneamente, constituye por definición un movimiento hacia lo diferente y la presencia – y como los viejos frenologistas decían, hacia la “comunicatividad” . No es ni simple “comunicación” -- sujeta al lastre de la mediación y descorporeización – ni estática “comunión” (un termino que arrastra un exacerbado autoritarismo de una presencia reforzada) – mas bien una conectividad convivida -- un eros de lo social.
9. LA REVUELTA DEL ISLAM
El federalismo Proudhoniano basado en particularidades no hegemónicas dentro de una mutualidad “nomadológica” o rizomática de solidaridades sinenergéticas -- esta es nuestra estructura revolucionaria. (La más profunda aridez de los términos por si misma sugiere la necesidad de una infusión de vida en la esferoteoría !) La ideología de la post-ilustración experimentara el mareo por la noción de las implicaciones revolucionarias de una religión o modo de vida siempre opuesta a la monocultura de la uniformidad y la separación. La reacción contemporánea palidecerá ante la idea de la impermeabilidad, la porosidad de la solidaridad convivial y la presencia como la resonancia complementaria y harmónica de la “diferencia revolucionaria”.
Tomando el Islam como ejemplo – la hiperortodoxia y la uleocracia no pueden reducirlo tan fácilmente a una ideología hegemónica/universalística al igual que tampoco pueden gobernar la divergentes formas de “políticas sagradas” derivadadas del Sufismo [por ejemplo los Naqsbandis], el radicalismo Chiíta [como por ejemplo Alí Shariati], el Ismaelismo, el Humanismo Islámico, la “Senda Verde” de Col. Qadafi (parte neo-sufismo, parte anarco-sindicalismo), o incluso del Islam cosmopolita de Bosnia- [ Nota: mencionamos estos elementos no por apoyarlos necesariamente, si no para indicar que el Islam no es un monolito al “fundamentalismo”.]
Tradiciones de tolerancia, voluntarismo, igualitarismo, preocupación por la justicia social, crítica de la “usura”, utopismo místico – etc. -- pueden formar las constelaciones de una nueva propaganda dentro del Islam, inquebrantablemente opuestas al colonialismo de la numerosfera, orientadas a “libertades empíricas” mas que a la ideología, críticas respecto a la represión dentro del Islam, pero comprometidas con su creatividad, reticencia, interioridad, militancia, y estilo. La preocupación del Islam respecto a la polución de la imaginación, que se manifiesta en un encubrimiento literal de la imagen, constituye una realización estratégica poderosa para la jihad; -- lo que es tapado/velado no esta ausente ni es invisible, ya que el velo es un signo de su presencia, su realidad imaginaria, su poder. Lo que está tapado no es visto.
10. VOLKWAYS
Las sociedades tribales, a su propia manera, hacen la guerra de una manera no tan hegemónica como aventurada – y como P. Clastres señalo, esta guerra horizontal (como otras costumbres “primitivas”) milita realmente en contra la aparición del “Estado” y su verticalidad: -- la violencia como forma de resistencia contra la separación, que siempre es sentida por la tribu como una posibilidad “malvada” -- la violencia como una forma de fisipación perenne o destrozo y redistribución del poder.
La jihad no significa volver a esta forma de violencia si no a una realización dialéctica de su contenido reprimido. Este principio permite una fusión de variadas diferencias no solo como construcción utópica si no como construcción estratégica – como una “maquina de guerra”
Gustav Landauer aclara que dichas agrupaciones pueden considerarse a si mismas tanto horizontales (o “federales”) como verticales – no como identificaciones categóricas si no como pueblo , gentes, “naciones” en el sentido Nativo-Americano del termino. Este concepto fue saqueado por una reacción de base y distorsionado hacia el hegemonismo de peor tipo, pero también puede ser rescatado (y la “aventura” con el mismo). [Necesitamos releer Proudhon, Marx, Nietzsche, Benjamin, Bakunin, la IWW, etc. -- ¡de la forma en que el EZLN relee Zapata!]
Landauer también señaló que el Estado es en parte una relación interior, y no un absoluto. En la medida en que el poder cambia el mapa nacional al Capital “puro”, el Estado exterior se convierte incrementalmente en irrelevante como foco de oposición. La “neutralidad” no es una opción: -- ya sea una zona como parte del mundo único, o entre en oposición. Si la zona de oposición coincide con ciertas actitudes políticas, entonces la revolución puede considerar el tener aliados políticos. La gran jihad – contra las relaciones internas de poder – permanece siempre igual; pero la jihad menor, contra las relaciones exteriores, constantemente cambia de forma.
[Nota: Todo depende de la percepción de que dos fuerzas – autonomía y federación – no son opuestas si no complementarias e incluso cómplices; si esta fuera una paradoja, seria una paradoja que merece ser vivida. La limpieza étnica y el chauvinismo violento se oponen al punto de vista del federalismo y la solidaridad porque el hegemonismo de dicha reacción simplemente reproduce el hegemonismo (la crueldad) del mundo único e incluso lo aumenta. Una diferencia autentica (no-hegemónica) debe ser defendida porque (o en la medida que) no puede o no “debería” ser arrasada por el Moloch de la consciencia capitalista. Autonomía sin federalismo es a lo mejor imposible, a lo peor reaccionario – pero el federalismo sin autonomía simplemente traiciona el único valor que une la jihad – autodeterminación o “libertad empírica”.]
Para la fusión estratégica, la complejidad no es estética si no una necesidad, un maquis cognitivo o zona de resistencia, un reino de ambigüedad donde la sublevación debe encontrar su economía, sus tierras amadas . Toda “nación” ya sea tradicional o de formación propia, y cualquier grupo que se mueva horizontalmente dentro o alrededor de estas condiciones ambientales -- consejos, comités, uniones, festivales – ciertamente, cualquier “soberano individual” -- puede considerar la federación como la base de un acoplamiento anti-hegemónico contra la autoproclamada totalidad de la uniformidad y la separación, por un mundo de diferencia y presencia.
Desde cierto punto de vista la fuerza de la presencia o la solidaridad emerge de la realidad de la “clase” -- aunque si adaptamos dicho término, debemos considerar los vastos realineamientos y los giros calidoscópicos de significado que lo han des-empaquetado y re-ensamblado de nuevo, despojado de sus impedimentos del siglo XIX, su telos de mundo único y estética monocultural – su cienticifismo, sus desencantos, y su fatalidad. No es simplemente una cuestión de “proletarización de las zonas”, si no de supresión coherente y “natural” de la “consciencia” autonomía (y aquí, la consciencia si importa).
11. SOTERIOLOGIA REVOLUCIONARIA
Por consiguiente el “mundo a ser salvado” por la jihad consiste no solo en esa naturaleza que no puede sufrir un encierro final sin el distanciamiento fatal de la conciencia en si misma de toda ”intimidad original”, si no también del espacio de la cultura, de lo auténticamente propio: -- Tierra y Libertad. La agricultura puede ser considerada como un derrumbamiento trágico de la economía humana natural – (recolección, caza, reciprocidad) – e incluso un catastrófico giro de la cognición. Pero considerar la noción de su abolición envuelve un nihilismo cripto-malthusianoo incluso biofóbico sospechosamente similar al suicidio Gnostico. La moralidad de la substrucción ya es una moralidad del rescate (y vice-versa); el núcleo de una nueva sociedad esta siempre listo en el interior de la carcasa de la vieja. Ya busque el mundo único destruir o denigrar, nosotros asumimos la inequivocable aura de la vida orgánica; -- Aplicable a la panoplia entera de nuestro presente, “la edad de piedra tardía”, incluso sus refinamientos Furerianos, su urbanismo surrealista (incluso “La Civilizacion” se puede considerar una “buena idea” si se puede liberar de su propio determinismo predatorio), -- esto define nuestro conservatismo. Por consiguiente a pesar de las depredaciones titánicas de la inteligencia artificial del Capital, el “mundo a ser salvado” algunas veces difiere de “este” mundo únicamente por un pelo de satori. Pero es de esta fisura de donde emerge enteramente nuestra oposición radical. El milenio es siempre el comienzo de un momento presente – pero también es siempre el fin de un mundo.
12. EL IMAN OCULTO
El jist de la jihad: cuando la opresión toma la simultanea e incluso paradójica forma de la uniformidad y la separación, la resistencia o oposición lógicamente propone la diferencia y la presencia – una paradoja revolucionaria. La rizomática y segmentaría sociedad de la identidad que se precipita desde esta super-saturada lógica de resistencia puede ser contemplada desde cualquier ángulo, vertical o horizontal, diacrónico o síncrono, étnico o estético -- en el interior del único principio necesario revolucionario anti-hegemónico de la presencia.
Nuestro estado presente de desatención plana e irritable únicamente puede ser comparada con algún pecado esotérico medieval como la pereza espiritual o el olvido existencial; nuestro primer placer será imaginar para nosotros una propaganda potente como “La llamada” gnóstica, una estética de arrepentimiento-y-conversión o “auto-superación”, un mito Soreliano – un milenio.
El panóptico ciego del Capital permanece, después de todo, la mayoría vulnerable en el reino de la “magia” -- la manipulación de imágenes para controlar eventos, “acción a distancia” hermética. Si el tong provee una forma posible para una nueva propaganda por el hecho, entonces se debe confesar que el mero retiro estético (desaparición como voluntad de poder) no puede proveer suficiente calor para incubar el huevo de su secretismo. Todo lo que fue una vez un tertium quid esta ahora (o pronto lo estará) comprometido con la capitulación o en con la oposición, como conflagración, como levantamiento contra la administración del deseo y la imaginación en el interior del envoltorio global del mundo único.
Pero en una situación pre-revolucionaria la ventaja estratégica de la clandestinidad, de lo no-visto (el lenguaje del corazón), recupera para la estética su centralidad revolucionaria. El arte de lo inadvertido escapa la absorción hacia una “discurso de la totalidad” basado en la imagen – y por consiguiente, alejado de toda forma posible, todavía mantiene la promesa milenaria de arte, el cambio del mundo.
[Nota: el termino “arte” esta siendo usado en dos sentidos: -- el primer sentido es quizás Romántico apuntando el dilema del artista per-se y el problema de la “vanguardia ”. Pero el segundo sentido pretende disolver la cuestión completa de la separación en una práctica “normal” y que corta (de hecho incluso coincide) con el reino de la experiencia vivida. Lo ordinario y lo extraordinario no permanecerán opuestos, y están incluso en connivencia, o bailando con delineaciones fusionadas. Una verdad cruda: -- el momento de lo bien-hecho es la mas profunda fabricación de la vida en sí misma, o la saturación de la vida consigo misma; en el sentido en que las culturas tradicionales no pueden ver distinción entre vida y arte. Si hablábamos de “arte político”, únicamente podría ser en el sentido de una investigación del hecho de que para nosotros el Capital se define a si mismo en el contexto de un desdoblamiento entres estas cosas que “no pueden” ser separadas. Pero este es un problema para cualquier “trabajador”, y no solo para el “trabajador cultural” -- y por consiguiente en este sentido, el arte empieza a aproximar una área de identidad con la “acción revolucionaria”.]
13. LLAMADA Y RESPUESTA
Hace menos de una década todavía era posible imaginar al “enemigo” como la Máquina de Trabajo Planetaria, o el Espectáculo – y por lo tanto pensar en resistencia bajo la rubrica del retiro o incluso la escapada. Ningún misterioso velo nos separaba de nuestros deseos por imaginar otras formas de producción, de lo lúdico y de la autonomía, o otra forma de representación, autentica y deseada. El objetivo obvio era formar (o mantener) núcleos alternativos basados en la implementación de dichas formas, desarrollando la resistencia como una táctica en la defensa de estas zonas (ya sean temporales o permanentes). En aikido no existe la ofensa – uno simplemente se evade de la fuerza de una ataque, con lo cual la fuerza del atacante se vuelve contra él y se vence a sí mismo. El capitalismo perdió algo de terreno a estas tacticas, en parte porque era susceptible a estrategias de “terceras fuerzas”, y en parte porque como ideología fue incapaz de manejar sus propias contradicciones internas (“la democracia” por ejemplo)
Ahora la situación ha cambiado. El capitalismo esta liberado de su propia carcasa ideológica y no necesita durante mas tiempo conceder espacio a una “tercera fuerza” cualquiera. Aunque el fundador del aikido pudiera esquivar balas, nadie puede apartarse de la embestida de un poder que ocupa la total extensión del espacio táctico. El escapismo es posible para el “tercer invitado, el parásito”, pero no para el único oponente. El capitalismo es ahora libre para declarar la guerra y tratar directamente como enemigos a todas las “alternativas” establecidas (incluyendo la “democracia”). En este sentido no hemos elegido nosotros mismos ser oposición – hemos sido elegidos.
En kendo se dice que no existe un movimiento defensivo, o mejor que la única defensa es un buen ataque. el atacante de cualquier manera tiene la desventaja (desbalance) que menciona el aikido: -- ¿qué hacer pues? Una paradoja: cuando seas atacado, golpea primero. Claramente nuestras “alternativas” no son ya simples opciones interesantes, si no posiciones estratégicas de vida-o-muerte. De cualquier manera, la revolución no es un combate de kendo – no un juego de moralidad, puede parecer que nuestra táctica puede ser definida no tanto como una historia sino como nuestra determinación por permanecer en la historia – no por “supervivencia” sino por persistencia.
La cuestión del “¿qué hacer?” debe ser ahora recogida por dos razones: -- primera, ya existen miles de organizaciones trabajando sobre-suelo por los objetivos revolucionarios de facto (o al menos por buenas causas) – pero no organizando mito, no propaganda, no transformativa “consciencia revolucionaria” capaz de trascender la separación como institucionalización reformista y esclerosis ideológica [“concediendo los problemas”]. Segundo, la mayor parte del “ilegalismo” esta frustantemente condenada a la contraproductividad y la recuperación precisamente por la misma razón – la no consciencia, o mejor, la no metanoia, la no consciencia desfragmentada. En esta situación la no fusión parece viable, y la jihad se encara ante todo hacia la brutal necesidad teórica de comprender y articular su propia historicidad. Hablar ahora de una situación “pre-revolucionaria” recuerda la ironía que dicho termino debe inevitablemente invocar (la historia como “pesadilla”) -- ¿Que signos han aparecido y en que horizonte?
Se debe recordar que la “propaganda por el hecho” originalmente pretendía incluir tanto “buenos trabajos” como violentos; la zona temporalmente autónoma por consiguiente mantiene su valor no únicamente por su propio bien si no como una historización de la experiencia vivida, incluso quizás un modo de propaganda-en-acción . El levantamiento puede ser visto como la propuesta de una “zona autónoma permanente”; y la fusión de muchos de dichos grupos daría forma al “milleniun”. Incluso “la retirada” puede tener valor como táctica – si fuera coordinado y practicado militantemente a una escala masiva -- “una paz revolucionaria”.
La expresión mas profunda de dicha escena revela como de lejos estamos de cualquier realización. Mientras nos guste el satisfacer nuestra cruda propensión existencialista por la “acción”, o al menos por algún tipo de “anti-pesimismo”, cualquier discusión sobre tácticas reales se torna fatalmente (o ludíricamente ) prematura. a su lado, el “¿Qué debo hacer?” Es quizás la más mediada de las cuestiones, la garantizada en convertir cualquier respuesta en imposible.
Tanta es nuestra espesura que nos ha costado cinco años figurarnos esto. Cualquier cosa considerada un “tercer camino” debe ser re-pensada a la luz de un hecho: -- un mundo único se nos opone, no dos. Si la resistencia ha colapsado a la discusión nostálgica (1968 se ha convertido se ha convertido en tan “trágico” como cualquier otro fallo) – si la retorcida izquierda y el particularismo fascista mantiene algo de atractivo para radicales exhaustos etc. -- es porque hemos fallado a la hora de articular este hecho incluso para nosotros mismos: -- proc lamándose absolutas y construyendo un mundo a partir de esta proclamación, el Capital ha invocado a su antiguo némesis (tan desgraciado tras el siglo XX, tan muerto, tan torpe) invocado en una nueva encarnación – como el ultimo dique de defensa de todo lo que no puede ser englobado – invocado la revolución, la jihad.
Hakim Bey
Nueva York/Dublin
11 de Septiembre de 1996
NOTAS:
Batirse en duelo.
Término utilizado es debates cristianas del siglo IV para referirse a los seguidores de Apollinaris, quien hablaba de Cristo como algo ni humano ni divino, como una mezcla de ambos, y por consiguiente una “tercera cosa”.
Del inglés “escapee”.
Del inglés “numisphere”.
Del inglés “temporary autonomuos zone”, “TAZ”.
Del inglés “shenanigans”. Especie de truco o juego bajo mesa.
En este caso el verde toma el sentido de “La Naturaleza”.
Del inglés “cartomantic”.
El que estudia la conformación de la calavera basándose en la creencia de que indica las facultades mentales y el carácter.
Del inglés “ communicativeness“. Especie de juego de palabras. comunión + comunicación.
Del inglés “theoryscape”. Una especie de superficie donde radica la teoría (ideología) de cada uno.
Del inglés “fissipation”. La reproducción por la fisión.
Del inglés “variegated”. Diversificadas en la apariencia externa.
Del alemán “volk”. Pueblo, comparsa, muchedumbre, gentio, nación.
Maqueta o mapa rápido.
Del inglés “Heartlands”. Tierras del corazon. Tierras amadas.
Del inglés “soteriology”. En teología es la doctrina de la salvación de Jesucristo.
En el original “avant garde”. En francés vanguardia.
Del inglés “separateness”. Cuando se es muchos y distintos.
En el sentido de lo planificado
Del inglés “ludicrously“.
Por: raksasa | Hakim Bey | Comentarios (0) | Referencias (0)