anarquía, caos, lud(d)ismo, contracultura, groucho-marxismo, marxismo-lenonismo, post-izquierdismo y demás malvades.
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Domingo, 25 de diciembre de 2005
Una de las consecuencias más nefastas de la crisis económica que hoy arrasa el mundo capitalista es la definitiva deificación del trabajo como el bien más alto, como ideal absoluto, como deseo máximo, como causa última de felicidad. Cuanto más escaso es el trabajo como medio de garantizar la subsistencia diaria, más se lo identifica con un fin metafísico de la conciencia humana. El resultado de esta operación mental no es otro sino la parálisis de la voluntad, del pensamiento y de la imaginación del cuerpo social, que electrocutado por las connotaciones religiosas que ha revestido el acto de la pérdida o ganancia del trabajo (condenación o gracia eterna) no es capaz de inventar, intuir o desear otro orden de cosas en el que esta angustia sencillamente no exista.
En otras palabras: el tiempo de ocio forzado del parado podría convertirse en tiempo de ocio rescatado si el planteamiento, en vez de «¿encontraré trabajo hoy?», se convirtiera en «¿Qué me apetece hacer hoy?» considerando aquellos bienes materiales que necesite no como algo prohibido sino como algo que en justicia le pertenece en virtud de su condición de ser humano, más aún, de ser humano humillado. Conducta delincuente si la acción es individual o de unos pocos, acción revolucionaria si es compartida por la mayoría.
El punto central se traslada así del trabajo a la vida, y la una niega al otro. El desprestigio del trabajo debería empezar a ser absoluto, y con él la ética del sacrificio, la esclavitud, la obediencia y la servidumbre. El lema sería: «¡TRABAJAR NUNCA!», y su aplicación inmediata,«¡EN ESTAS CONDICIONES, MENOS TODAVÍA!»
Así, ejércitos de objetores del trabajo, ocupando las calles y los sueños, improvisando nuevos comportamientos y nuevas relaciones sociales, supondrían una amenaza mucho más temible que cualquier huelga.
(*) Octavilla-detornación de un carnet del paro, repartido en la «huelga general» de 1993
Grupo Surrealista de Madrid
Por: raksasa | Grupo Surrealista Madrid | Comentarios (1) | Referencias (0)
Por lo general las personas que leemos estos articulos, escuchamos estas ideas, entendemos las palabras y lo que ellas quieren decir, porque pensamos bastante parecido. Traspasar los pensamientos a la escrituora es muy dificil( no hablo de ustedes es una escusa personal porque mis letras casi siempre se mal intepretan) pienso que la persona ajena a estos pensamientos, le va a ser bastante complicado entender este tipo de ensayos, pracias a que la infofrmacion diaria que les llega de los medios de comunicacion masivos capitalistas simpre han travestido los conceptos en el ensayo expresados como algo negativo, pintando tanto a sus lectores como a sus escritores como irracionales, flojos y que solo queremos sembrar un caos constante volviendo a una nueva "ley de la selva".
Por lo tanto segun mi entender el lector que tenga la suerte de saber leer realmente, y le llegue uno de estos ensayos, todas las palabras que ahi vera(por que no vera nada mas alla debido a lo antes mencionado) lo va a traducir como odio.
Creo que debemos, para masificar estas ideas que es uno de los objetivos actuales segun mi parecer, escribir esto con un lenguaje mas burdo, profundisar un poco mas en el porque y tal vez antes de cada ensayo hacer una introduccion para que la persona que ve en la anarquia caos constante y odio(gracias a los medios de comunicacion masivos vuelvo a repetir), se de cuenta que esta preso y esclavizado, que pierde su vida en esos puestos de tortura asalariada denominado trabajo, abrirnos mas a la persona que fue cegada por los mismos que la torturan, ese es mi consejo, tomenlo si ea que lo encuentran conveniente,
se despide momentaneamente
joAquin
Joaquin Alvear Henriquez | 29-01-2006 01:35:16