Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

raksasa

Lunes, 03 de octubre de 2005

Las lecciones de la difamación (Carta al diario El País)

Una profunda indignación me invadió este domingo al topar en su periódico con un extracto de un artículo de The Economist titulado “Las lecciones del anarquismo”. Burda maniobra propagandística que trata de equiparar terrorismo anarquista e islamista, con el fin de atemorizar a la opinión pública y desprestigiar un poco más –si cabe- el ideal anarquista, especialmente en este momento en que se observa una recuperación de las ideas anarquistas por parte de numerosos movimientos sociales y políticos, desde los zapatistas al mal llamado “movimiento antiglobalización”.

Y que mejor modo que comparándolo con el terrorismo islamista. Es una estrategia muy vieja: difama que algo queda. La visión de “fánaticos tirabombas” que nos ofrece este rotativo inglés es la misma que siempre han utilizado las fuerzas más conservadoras para tratar de acabar con un ideal que está en las antípodas de este sistema y que lleva más de un siglo luchando por cambiarlo, arrojando bombas en ocasiones o con el fusil en la mano, pero también con libros, periódicos, ateneos, escuelas libres, comunas, colectividades,... Pero, toda la obra anarquista no vale nada, sólo queda en la retina la imagen del anarquista “tiranicida”.

Nadie puede obviar que los muertos causados por el anarquismo se pueden contar por miles, pero las víctimas anarquistas asesinadas por el capitalismo se cuentan por centenares de miles, en Argentina, España, Estados Unidos, Rusia, Inglaterra,… El artículo habla del rigor de la represión contra el anarquismo. ¿Se referirá el autor al rigor de la tristemente famosa “ley de fugas” por la que fueron asesinadas “irregularmente” y por la espalda cientos de personas por el simple hecho de pensar de forma distinta? ¿Tal vez se refiere al caso Sacco y Vanzetti, los dos anarquistas italoamericanos acusados con falsas pruebas de un crimen que no habían cometido y ejecutados? ¿O a los sucesos de Casas Viejas, cuando la República masacró a toda una aldea, sin reparar en que la mayor parte de población eran ancianos, mujeres y niños? ¿O el reciente asesinato de Carlo Giulani? Como estos se podrían citar miles de ejmplos. Pero, eso no es terrorismo, es justicia, no sé si inifinita como la de Mr. Bush, pero igual de miserable.

El anarquismo es “una ideología que carece de cualquier capacidad de empatía”. ¿Seguro? Un millón y medio de personas estaban afiliadas a la CNT en la España de 1936 y sólo la acción conjunta de fascismo y estalinismo pudo destruir un movimiento que hizo temblar los cimientos del capitalismo como nunca ningún otro movimiento lo había hecho.

Los anarquistas “sólo eran unos visionarios” y “extrañas personas seducidas por extrañas ideas”. Si creer en un mundo en el que “libertad, igualdad y fraternidad” no sean un huero eslógan sino una realidad es ser un visionario yo también lo soy. Como dijo uno de esos visionarios: “llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones y ese mundo está creciendo en este instante”.



Andrés Devesa
21 de agosto de 2005

Por: raksasa | Andrés Devesa | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009